Cooperación científica franco cubana [fr]

La cooperación científica entre Francia y Cuba se inscribe históricamente en el marco de un “acuerdo de cooperación cultural, científica y técnica” firmado entre los dos países el 16 de enero de 1975. Interrumpida entre 2003 y 2009, nuestra cooperación científica es hoy en día dinámica y especializada.

A partir de los inicios de los años 60, Cuba estableció como prioridades de su política una educación y una investigación científica de calidad. De esta manera se comienzan a crear los primeros centros de investigación científica, siendo el más representativo el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, fundado en 1965, pionero en materia de formación de científicos cubanos.

Actualmente las investigaciones están repartidas entre 220 centros a lo largo del país, bajo la tutela del CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente), del Ministerio de la Agricultura, del MINSAP (Misterio de Salud Pública), del MES (Ministerio de Educación Superior), e incluso directamente bajo la tutela del Consejo de Estado para las esferas más estratégicas como la biotecnología.

Los centros de investigación más representativos son el Centro de Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), el Instituto Finlay de Vacunas (investigación y desarrollo de vacunas), el Centro de Inmunología Molecular (investigación y desarrollo de vacunas moleculares, diagnósticos), el Instituto Pedro Kourí (ensayos clínicos, microbiología, polo de referencia para las enfermedades de trasmisión sexual y las enfermedades tropicales) y el Centro de Neurociencias. Estas instituciones realizan un ciclo completo que va desde la investigación básica hasta la comercialización, cada etapa es asegurada por instituciones y laboratorios nacionales. La mayoría de estos centros fueron agrupados en la OSDE BioCubaFarma en el año 2012.

Luego de la reanudación de la cooperación bilateral en 2010, la cooperación científica se benefició entre 2013 y 2015 de un Fondo de solidaridad prioritaria (FSP) “cooperación científica franco-cubana”, que le propició una mayor visibilidad. Ocho proyectos se vieron favorecidos con el financiamiento del FSP en el área de las ciencias médicas, la ingeniería, la química y la agronomía, y con la implicación de las instituciones más prestigiosas de nuestros dos países. Ello posibilitó la puesta en marcha de proyectos estructurantes, la publicación de numerosos artículos científicos de excelencia en revistas internacionales especializadas y la implicación de 15 estudiantes (Máster y Doctorado) directamente asociados a los proyectos. El mayor logro de este FSP es, sin dudas, la sociedad entre el CIGB, el Instituto Pasteur y el INSERM (Instituto nacional de la salud y de la investigación médica), que ha dado lugar a la creación de la sociedad ABIVAX para el desarrollo de la vacuna terapéutica para la hepatitis B crónica.

Francia tiene una tradición de cooperación y de intercambio con Cuba en la esfera de la agricultura, la medicina y la biotecnología médica, y aprecia cómo en estos últimos años han surgido dinámicas prometedoras en los campos de las matemáticas y el derecho. La cooperación científica se basa, además, en la presencia de instituciones francesas como el IRD (Instituto de Investigación para el Desarollo), el CIRAD (Centro de cooperación internacional para la investigación agronómica) y el CNRS (Centro nacional de investigació científica).

En el marco de la cooperación y de los intercambios científicos, las acciones coordinadas por el Servicio de cooperación y de acción cultural (SCAC) están esencialmente dirigidas a acompañar nuevos proyectos de colaboración de excelencia, a través de la movilidad de investigadores, para el apoyo a la firma de acuerdos entre instituciones y para la creación de redes y comunidades, y con una participación en la organización de seminarios y eventos científicos. Asimismo, ella mantiene informados a los equipos sobre la existencia de otros programas de financiamiento.

En febrero de 2017, Francia y Cuba firmaron un acuerdo intergubernamental para crear un Acuerdo Hubert Curien “Carlos J. Finlay”, con el propósito de fortalecer la cooperación científica bilateral. Próximamente será lanzada una nueva convocatoria. Una comisión binacional estará la encargada de seleccionar los proyectos que ambos países consideren prioritarios. El Acuerdo Hubert Curien (AHC) “Carlos J. Finlay” financiará la movilidad de investigadores de los proyectos seleccionados durante dos años.

Dernière modification : 03/07/2017

Haut de page