10 de octubre : dia mundial contra la pena de muerte [fr]

LXX Asamblea General de las Naciones Unidas Reunión ministerial sobre la pena de muerte
Discurso del Sr. Laurent Fabius

Discurso del Sr. Laurent Fabius, Ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional
Nueva York, 29 de septiembre de 2015

“Me expresaré en francés. Muchas gracias por su hospitalidad.

No voy a resumir todo lo que se ha dicho de manera excelente, y más aún porque no pude participar en el conjunto de sus trabajos. Sólo haré tres o cuatro observaciones.

En primer lugar, confirmo que nuestro evento se ha convertido en una cita anual. Eso da fe de que nuestra movilización colectiva no se debilita, pero eso da fe también ─seamos lúcidos─ de que el combate está lejos de haberse ganado.

Escuché las observaciones que se hicieron. Es verdad que en cuanto al número, desde hace varios años, hay un aumento en los países de las Naciones Unidas que ya no aplican la pena capital.

Pero cuando se observan las cosas con precisión, como lo hacen todos ustedes, hay también retrocesos que son muy inquietantes y situaciones precisas, incluso hoy día, que preocupan al mundo entero.

Por ello el primer mensaje que quiero transmitir y que ustedes transmitieron, es que debemos mantenernos plenamente movilizados. Quiero agradecer a todos nuestros amigos que copatrocinaron este evento. Es el primer mensaje que escuché y del que con gusto me hago eco.

El segundo mensaje atañe, iba a decir, el fondo. Hay cierto número de países ─y aquí también es necesario ser lúcidos─ que anteponen consideraciones culturales o religiosas para tratar de justificar la pena de muerte. No, la causa de la abolición no es una cuestión de cultura, es una cuestión de principio.

Pensamos que los derechos de la persona humana no varían en función del lugar en donde se encuentra: al Este, al Oeste, al Sur y al Norte, por la sencilla razón que ha sido muy bien explicada por varios de entre ustedes. Lo que pensamos todos ─sino no estaríamos aquí─ es que la pena de muerte no es la justicia: es la negación de la justicia. Ustedes desarrollaron todos los argumentos, por lo que no voy a retomarlos.

Todos actuamos en nuestros países. Francia lo hace por supuesto y también no tiene que dar lecciones a los otros pues me acuerdo muy bien que cuando abolimos la pena de muerte en los años ochenta ─en aquel entonces yo mismo, un poco más joven, era miembro del Gobierno─ la opinión pública estaba en contra de ello. Después, poco a poco las cosas cambiaron.

Aquí en las Naciones Unidas, al igual que en los otros foros, debemos unirnos para que esta causa reúna el máximo apoyo. Di instrucciones al conjunto de la red diplomática francesa para movilizarse al servicio de esta causa. No es siempre fácil, pues este tema suscita reacciones, podemos imaginarlo. Pero es nuestro deber y es nuestro honor.

En octubre de este año habrá en Brazzaville un seminario parlamentario enfocado en África subsahariana francófona. Trabajamos también, y es necesario felicitarlos, con los abogados, las asociaciones, las jóvenes generaciones. Vamos a participar con muchos de ustedes, en junio próximo, en el VI Congreso Mundial contra la pena de muerte en la Ciudad de Oslo.

Lo que he escuchado con mucha fuerza de parte de unos y otros, es que estamos haciendo un llamado ─estoy diciendo “nosotros”─ al conjunto de los Estados, que sean abolicionistas o no, a participar en este evento.

Se cita a menudo a Albert Camus. Me gustaría hacerlo a mi vez para concluir. Dice al final de uno de sus novelas una hermosa frase: “ni en el corazón de los individuos, ni en las costumbres de la sociedad, habrá paz duradera hasta que la muerte no quede fuera de la ley”.

Pienso que es la convicción de todos y por eso, pese a las dificultades, tengo confianza.

Gracias.”

Dernière modification : 09/10/2015

Haut de page